![]() |
Año: 27, 1985 No. 593
N.D. Este artículo es una adaptación del informe titulado «La Democracia: Gran Perdedora en las Elecciones Mexicanas», publicado por el Council For Democracy in the Americas. Tradujo: Margaret de Penedo.
Democracia y Enchiladas
Las enchiladas mexicanas son ya cocinadas como un plato favorito en muchas partes del mundo. Son tan conocidas como los mariachis, los que conjuntamente con el sistema político mexicano se han convertido en los elementos de su imagen en el extranjero, la que promueven como una democracia.
Si, como se sugirió en los medios de comunicación internacionales, las recientes elecciones mexicanas constituirían una prueba de su democracia, entonces el PRI (Partido Revolucionario Institucional) no pasó la prueba. El PRI se enfrentó a la disyuntiva de dejar que el creciente descontento popular se expresara a través de los canales electorales o perpetuar su monopolio electoral de 55 años por cualquier medio. La historia demostrará que se optó por montar un espectáculo de fuerza y fraude, desilusionando a los votantes mexicanos sobre su habilidad para lograr cambios democráticos y dañando severamente la imagen del país en el extranjero.
Las tácticas de fraude electoral e intimidación orquestadas por el gobierno fueron tan extensas que la verdadera actuación del opositor Partido de Acción Nacional, (PAN) no podrá nunca ser determinada. Irónicamente, el PRI pudo haber ganado una abrumadora mayoría en las siete gobernaturas, 300 diputaciones federales y cientos de puestos en las legislaturas estatales y oficinas municipales en una elección limpia.
Los tradicionales métodos electorales del PRI hicieron que un especialista estadounidense comentara: «Aún cuando el voto fuera en proporción 1 a 1, el PRI encuentra una forma para que salga 3 a 1». Otro analista con contactos cercanos al PRI añadió: «El problema con el fraude es que debe ser marginal para que los resultados parezcan creíbles. Pero cuando el PRI intenta algo así, se les va la mano».
De hecho, antes que las urnas cerraran el 7 de julio, y con los recuentos oficiales pendientes hasta el 14 de julio, el PRI ya había anunciado que había ganado una amplia mayoría de 3 a 1, en todos los precintos. La TV mexicana, controlada por el gobierno, encubrió ese fraude descarado, ignoró las protestas de los votantes y calificó a la elección como «una celebración de la democracia».
El fraude comenzó mucho antes del 7 de julio con la adición de casi cuatro millones de nombres ficticios en los padrones electorales. ¡Algunos con direcciones en calles inexistentes! Testigos presenciales reportan otras técnicas generalizadas del PRI para inflar los resultados (localmente denominadas «alquimia» en referencia a los ensayos químicos medievales para convertir cualquier metal común en oro). La alquimia del PRI incluye el relleno de las urnas receptoras de votos antes de las elecciones, no marcar las manos de los simpatizantes del PRI con la tinta indeleble y así permitirles votar múltiples veces, marcar las papeletas sobrantes a favor del PRI, descalificar arbitrariamente a inspectores de la oposición, el robo descarado de urnas que misteriosamente reaparecen en la sede electoral después de haber sido «compuestas», la destrucción de urnas selladas en los distritos que favorecen al PAN, irregularidades sin fin en los padrones electorales donde a menudo los nombres de los afiliados al PAN habían sido simplemente eliminados, el secuestro de candidatos de la oposición por las fuerzas de seguridad, y asaItos verbales y físicos a simpatizantes de la oposición en los lugares de votación o en el camino a ellas.
El fraude fue aún más extenso en los estados norteños fronterizos de Sonora y Nuevo León, en donde los candidatos del PAN compitieron duramente por las gobernaturas. El candidato del PAN en Sonora era el popular Adalberto Rosas, ex-alcalde muy querido de Ciudad Obregón, la segunda ciudad más grande del estado. El inició su campaña hace tres años haciendo «jogging» 1,000 kilómetros por el estado, y su popularidad ha ascendido sin cesar desde entonces. Su oponente fue un burócrata del PRI, un tanto insípido, el ex-Ministro de Comunicaciones y Transporte Rodolfo Félix Valdés, quien no había vivido en el estado desde hacía 40 años.
En varios distritos electorales de la ciudad natal de Rosas, Pueblo Yaqui, el recuento oficial anunciaba: PRI 400, PAN 0; PRI 320, PAN 0; PRI 800, PAN 0.
«Esto querría decir que ni mis parientes votaron por mí», dijo el Sr. Rosas después del anuncio de los resultados. Mientras que el PRI insiste en que su victoria en Sonora fue total, fuentes mexicanas mantienen que Rosas realmente ganó el 70% del voto del estado. Rosas ha dicho que tomará posesión de su cargo el 13 de septiembre, fecha de la juramentación, y ha instado a sus simpatizantes a la desobediencia civil no-violenta.
En Sonora se implantó un virtual estado de sitio con un despliegue de patrullas militares (parte de las 90,000 tropas movilizadas en toda la nación) que impusieron la victoria del PRI. A pesar de ello, simpatizantes del PAN montaron una demostración en el palacio del gobernador en Hermosillo y bloquearon la frontera internacional a Arizona.
En Monterrey, el centro industrial y empresarial de la nación, los empresarios (impacientes ante la mala administración del PRI, la corrupción y su hostilidad hacia el sector privado) se unieron a los trabajadores (insatisfechos con la tasa de inflación que va adelante del incremento salarial) para convertir en favorito a la gobernatura al empresario Fernando Clariond Canales, candidato del PAN. Una encuesta pre-electoral efectuada por el diario de Monterrey, El Norte, reflejaba una ventaja para Treviño del PRI, amigo personal del Presidente De la Madrid. A pesar de esto, los periodistas que cubrieron los sitios de votación en el día de las elecciones, reportan 1,065 incidentes de fraude. Miles se volcaron a las calles para protestar el «triunfo» del PRI pero, las demostraciones se efectuaron sin incidentes.
Como están las cosas ahora, de 300 diputaciones federales el PRI ha concedido 8 a la oposición, 6 al PAN y 2 al centro-izquierda PARM (Partido Auténtico de la Revolución Mexicana), que según indican algunos analistas, es aliado del PRI. Otras 100 curules de la asamblea de 400 miembros serán distribuidos entre todas las minorías en una base proporcional.
El PRI, que desde 1929 nunca ha perdido una elección presidencial ni una gobernatura, proclama una abrumadora victoria en las siete contiendas para gobernador. El PAN dice que puede documentar su victoria en 37 distritos al congreso y ha apelado a la Suprema Corte de México para que anule la votación en Sonora y en Nuevo León. El Jefe de la Comisión Federal Electoral mexicana es Manuel Bartlett Díaz, quien también es el Ministro del Interior y controla la DFS (Directorio Federal de Seguridad). El ha estado largamente involucrado en la manipulación del proceso político mexicano. Su imparcialidad en el manejo del fraude electoral al PAN es dudosa.
En lugar de reconocer su propia incapacidad para manejar adecuadamente los apremiantes problemas económicos y reducir la corrupción en México, el PRI ha explicado el crecimiento de su rival, PAN, como una conspiración para causar desestabilización por parte de los Estados Unidos. Esto es equivocado por dos razones. Primero, mientras el PAN goza de simpatías verbales por parte del sector privado y elementos conservadores de los EE. UU., la administración Reagan ha sido determinadamente neutral en estas elecciones. El punto de vista político tradicional es que es de interés para los EE. UU. tener un México estable y que el PRI tiene un récord de 55 años en proveer esa estabilidad. Esto puede ser verdad en el corto plazo, pero la postura firme del PRI en contra de la libertad de expresión electoral bien podría amargar a la oposición hasta que se torne violenta.
En segundo lugar, lacompetencia que ofrece un partido rival a un monopolio político de un partido no es desestabilización, es democracia. La búsqueda de reformas desde dentro del PRI es ampliamente sugerida en círculos académicos y diplomáticos como el método más seguro para lograr cambios en México. Pero el PRI nunca se reformará en tanto no exista la posibilidad de perder las elecciones y el poder. No hay estímulos para mejorar si las elecciones pueden ser robadas impunemente, en lugar de ser ganadas. México se ha hecho fama en el extranjero como el mayor abogado defensor de la democracia en Latino América. Es ya tiempo que la practiquen en su casa.
Las enchiladas mexicanas pican, la democracia a lo mexicano (cocinada por el PRI) también.
* * *
«En México, el 7 de julio de 1985, aconteció un hecho digno de ser mencionado por Ripley en ‘Aunque usted no lo crea o en Imposible, pues al mismo tiempo que la crisis económica se agudizaba, según los cómputos oficiales, un mayor número de ciudadanos votaban por los responsables de la situación que los empobrecía».
«Los problemas económicos del país están muy ligados al monopolio del poder político; por lo tanto, la única salida de México para superar la crisis económica, en un clima de paz social, es la apertura política y la democracia».
Luis Pazos, VISION, 26 de Agosto de 1985
«Todos los mexicanos, tanto del PRI como los de la oposición, saben perfectamente que las elecciones fueron fraudulentas. Los altos funcionarios gubernamentales justifican las trampas al expresar que en épocas de crisis económica es necesario un control político absoluto». «Bajo la excusa de la ‘rectoría de estado, el actual gobierno continúa consolidando una dictadura de partido en lo político y un capitalismo de estado en lo económico, que están borrando todo vestigio de división de poderes y estrangulando paulatinamente las pocas libertades económicas e iniciativas privadas que subsisten en México».Luis Pazos, VISION, 26 de Agosto de 1985.