Tópico de Actualidad
Año XLVIII. Febrero de 2009. No. 973

 

Nota de la editora 

Dan Mitchell es académico titular del Cato Institute, un centro de investigación de políticas públicas, no partidista, con sede en Washington, D.C., EE.UU., fundado en 1977.  En vista de las medidas de rescate económico aplicadas a diversos lugares, tanto en EE. UU. como en otras partes del mundo, queremos compartir con nuestros lectores esta entrevista, sostenida entre Dan Mitchell y Roberto González Jiménez,  de Prensa (Panamá), y reproducida el 5 de febrero de 2009 en la página web del Cato –www.elcato.org–.

 

 

Las medidas de rescate agravarán los problemas económicos

Por Dan Mitchell, académico titular del Cato Institute.

 

Panamá podría llegar a convertirse en la Hong Kong de América Latina, destaca el economista Daniel Mitchell, del Cato Institute. 

 

Quizá pensaba Obama  que todo iban a ser halagos. Pero, en materia económica, no todo el mundo se ha rendido ante su discurso carismático y penetrante.

Ya han surgido voces que critican las primeras decisiones tomadas por el presidente de los Estados Unidos para salvar a la maltrecha economía de su país. Algunos consideran que estas acciones no hacen sino darle continuidad a los costosos rescates aprobados por la administración Bush. 

 

Uno de esos críticos es Daniel Mitchell, economista y académico titular del Cato Institute, una fundación que defiende la libertad individual y del mercado,  como ejes del dinamismo económico.

 

Mitchell asegura que Obama está repitiendo errores en los que cayeron Hoover y Roosevelt. 

–¿Piensa usted que las medidas de rescate del Gobierno contribuirán a restaurar la economía?

 

–Las medidas de rescate empeoran la economía, porque impiden que los mercados privados operen. Ya lo vimos en Japón, en la década de 1990. 

 

Cuando tienes una burbuja, lo mejor que se puede hacer es dejarla explotar tan rápidamente como sea posible. Cuando uno se quita una curita poco a poco, resulta muy molesto. Si se la quita de una vez, se acabó. Y entonces la economía puede volver a crecer. 

Pero cuando el Gobierno interfiere y aplica medidas de rescate, no solo está recompensando a las instituciones por haber tomado decisiones equivocadas, sino además está agrandando y haciendo más profundos los problemas económicos. 



¿Habría dejado usted llegar a la bancarrota a los grandes fabricantes de autos, como General Motors, Chrysler o Ford?

 

–Las empresas que están en bancarrota es porque tenían que ir a la bancarrota. Lo mejor para General Motors habría sido caer en bancarrota, para reorganizarse, negociar contratos razonables con los sindicatos,  y emerger de la bancarrota en una posición más fuerte. En cambio, el rescate solo retrasa las reformas necesarias que tienen que aplicarse,  si se quiere ser competitivos en una economía global. 


¿Qué habría pasado con los ahorros de las personas, si el Gobierno hubiera dejado a los bancos caer en bancarrota?

 

–Hace veinte años, muchos de los bancos llamados cooperativas de ahorro y crédito (Savings and loans) fueron a la bancarrota por tomar malas decisiones, pero entonces el Gobierno no los rescató. 

 

Los accionistas perdieron su dinero y los ejecutivos su trabajo; los clientes, en cambio, tomaron sus ahorros y los trasladaron a otras instituciones que no estaban en quiebra. Eso hizo que el sistema completo funcionara muy bien, en comparación con el enredo que los políticos están haciendo hoy. 

–¿Qué va a pasar en los próximos años, teniendo en cuenta las decisiones que el Gobierno acaba de tomar?

 

–Desafortunadamente, parece que Obama piensa hacer exactamente lo mismo que Bush. Será un presidente con un Gobierno grande e intervencionista. Lo que no funcionó con Bush no funcionará con Obama. Así es que no estoy muy contento. 


¿Defiende un sistema con menos intervención estatal y menos impuestos?

 

–Sí: un Gobierno más pequeño, que interfiera menos, y tasas (de impuestos) fijas y más bajas. Medidas como esas hicieron que Hong Kong creciera tan rápido y se haya hecho tan rico. Así es que yo seguiría las políticas de Hong Kong. Sin embargo, Bush y Obama están intentando hacer un país más parecido a Francia: un Estado de bienestar, con crecimiento lento y un alto nivel de desempleo. 

 

–En lugares como Panamá, donde hay una gran carencia  de infraestructura y los servicios públicos son deficientes, ¿no necesitaría el Estado más ingresos?

–Panamá debería tomar como ejemplo a países como Suecia. Pero la Suecia de hace 100 años, no la de hoy. Los países se hicieron ricos cuando tenían Gobiernos pequeños. No soy un experto en las finanzas panameñas, pero todo me dice que Panamá debería tener un Gobierno más reducido, con menos peso del 15% del producto interno bruto. Hong Kong es el ejemplo hoy: tiene un Gobierno pequeño y crece muy rápidamente. El crecimiento económico debería ser la primera meta de cualquier Gobierno. 

–En Panamá, todo aquel que gana menos de 800 dólares al mes no paga impuestos. ¿Qué le parece esta política?

 

–En el mundo hay 27 países [¿…?] con un sistema de flat tax (tasa única). En 25 de ellos, los constribuyentes de menos ingresos no pagan impuestos. Una vez que se supera el nivel mínimo, la tasa impositiva es la misma, sin importar cuánto se gane. De forma que no se penaliza a quien más contribuye al desarrollo de la economía.

 

Pienso que está bien contar con un grupo de ingresos que no paguen impuesto sobre la renta, pero es importante que ese grupo no sea muy grande, ya que, si la mayoría de la población trabaja para el Gobierno, recibe beneficios o no paga impuestos, siempre van a optar por un Gobierno más grande, y esto constituye una dinámica muy peligrosa para la economía. 

–A pesar de la crisis internacional, Panamá cerrará el año con un crecimiento en torno al 9%.

 

–Panamá es uno de los mejores países de Latinoamérica en cuanto a libertad económica, pero todavía tiene que mejorar en aspectos como el tamaño del Gobierno y las tasas elevadas; también tiene que hacer un esfuerzo más grande para detener la corrupción. 

 

Con Chile, Panamá es uno de los países que ha hecho un trabajo bastante decente. Pero hacer un trabajo decente a veces no basta, sobre todo en el entorno económico actual. 

 

Panamá debería intentar ser la Hong Kong de Latinoamérica. Tiene el dólar, el Canal, y ventajas naturales que la hacen el lugar perfecto para llegar a serlo. 

Nota: Esta entrevista fue publicada en Prensa (Panamá) el 31 de enero de 2009.